Son las cinco de la mañana, el equipo de 1000aukera se reúne para montar el evento: mesas, sillas, carpas publicitarias…miramos al cielo, las nubes se ciernen sobre nosotros todavía no ha empezado a llover, pero no tenemos esperanzas de que aguante mucho más.

Las ocho de la mañana han llegado, y junto al amanecer empieza a llover, pronto nos damos cuenta que irremediablemente será un día pasado por agua, aun así la gente sigue llegando y en un abrir y cerrar de ojos el parking se llena de asistentes, poco a poco el ambiente crece junto la asistencia de los visitantes, los tratos de la gente, las pruebas de el Ford Focus…

Mientras tanto la lluvia aparece y desaparece con distinta intensidad mientras las cervezas fluyen en el bar. Ya son las once de la mañana y todo el mundo está contento, momento álgido, los niños pintan y colorean en la ludoteca, los aficionados al automóvil disfrutan de los clásicos y como no, los vendedores negocian con futuros compradores.

Las horas pasan y la lluvia también, los organizadores miramos el reloj, ya son, las tres y el público se diluye, decidimos irnos a comer mientras empezamos a planear la recogida.

Desde 1000aukera queremos dar las gracias a todos los participantes de 1000aukera Durango, sin vosotros no hubiese sido posible.